Mamen Carmona Jiménez. Nació en el seno de una gran familia, tanto en número (cuatro hermanos e incontables primos y tíos muy unidos) como en valores. Pasó su infancia en Tomares, donde vivió hasta que se casó y se mudó a Bormujos. Estudió Magisterio y Psicopedagogía, pues desde muy pequeña supo que su futuro eran los niños, y pronto descubrió que su pasión eran los más «desfavorecidos», pobres en bienes materiales, pero no en valores. Con diecinueve años se marchó por primera vez de Cooperación a Camerún, África, y desde entonces tiene un vínculo muy especial con este continente, cuyo fruto ha sido la adopción de un precioso niño etíope. Tuvo la suerte de repetir experiencia en África, esta vez en Guinea Ecuatorial; y después cruzó el océano hasta Latinoamérica, pudiendo cooperar en México y Perú. Con veinte años aprueba las oposiciones de Magisterio, teniendo la suerte de poder pasar su vida rodeada de niños maravillosos, que le han dado alegría a sus días. Tras la adopción de su hijo desarrolla una enfermedad autoinmune, que temporalmente la aleja del colegio y de sus niños, pero sólo físicamente, nunca de corazón, y es entonces cuando se embarca en esta gran aventura.
DOMINGOS DE LIMON
¿Y si decir adiós sin dolor llenara tu vida de luz?
La vida de Luna cambia de repente el día que su hermano se pone enfermo y muere. Luna tiene que decirle adiós, pero ¿podrá despedirse?, ¿sabrá cómo hacerlo? Y si Luna es luna ¿quién es ahora su hermano?